Cuando la memoria, la exigencia y el propósito se alinean

La historia de los fundadores de Puro Nicho

La historia se remonta al perfume como refugio

Antes de fórmulas, concentraciones o técnicas, el perfume ya estaba presente.

Las colonias con las que las abuelas bañaban casi sin medida. Ese aroma limpio que se quedaba en la piel, en la ropa, en la casa. Cuidado, hogar, protección. El perfume como gesto silencioso de amor.

Esa memoria olfativa es el hilo invisible que atraviesa toda la historia. Porque cuando un aroma te acompaña, no se olvida: se convierte en referencia.

José Abraham: inconformismo, búsqueda y océano azul

Para José Abraham, el perfume siempre estuvo ligado al negocio familiar. Conocía el mercado, sus promesas y también sus límites. Y ahí apareció la fricción.

El Extrait de parfum ya existía como versión más profunda del perfume. Pero no todos emocionaban. No todos justificaban su nombre.

Lejos de conformarse, decidió indagar: investigar, probar, fallar y volver a empezar. Hubo pruebas, errores y ajustes constantes. La meta era clara: alcanzar lo inigualable y lo incomparable.

Ese proceso —paciente y exigente— dio con un océano azul que acabaría definiendo a Puro Nicho:

  • Fórmulas de hasta un 40 % de aceites esenciales,
  • Hasta 3 meses de maceración, respetando los tiempos reales,
  • Una textura más densa, intensa y consistente en el tiempo.

No era un extracto más. Era un estándar propio. Era el Extrait de Parfum de Puro Nicho.

Ese hallazgo se convertiría en el buque insignia de valor, lujo y excelencia de la marca.

Toni Fernández: emoción, criterio y propósito respaldado

Para Toni Fernández, el perfume fue siempre algo intrínseco. Un lenguaje emocional capaz de trasladarlo, con un solo aroma, a los lugares más placenteros de su infancia. Aromas que activaban calma, pertenencia y bienestar.

De forma sencilla y sin pretensiones, Toni es también un creyente fiel. Y en ese camino personal hubo un momento de convicción íntima: la certeza de que un proyecto llegaría a su vida para ayudar incondicionalmente a su familia. No como ambición, sino como propósito.

Por eso, cuando José Abraham le dio a conocer su trabajo y su visión, Toni lo entendió con claridad. Aquello no era solo una intuición acertada ni una casualidad afortunada. Desde su prisma emocional y técnico, vio un producto real, pero también algo más profundo: un propósito respaldado.

Ahí pudo corroborar que los apasionados del perfume verían sus sueños hechos realidad: reinterpretaciones de la perfumería más exquisita y demandada en el estado más puro, más intenso y más duradero. Perfumes que ya no se diluyen. Permanecen.

Fundadores, vínculo y visión compartida

José Abraham y Toni Fernández, más que amigos —hermanos y cuñados— se presentan hoy como Fundadores de Puro Nicho con una idea clara: canalizar la excelencia y el lujo, crear sentimiento de pertenencia a un producto premium y entregar un valor inigualable e incomparable en cada reinterpretación.

Esa visión encuentra su forma más orgullosa en el Extrait de Parfum, la máxima expresión de su manera de entender la perfumería.

Cartagena: donde la idea se hace marca

Puro Nicho toma forma en Cartagena (Murcia).

Sin prisas ni ruido. La tienda física nace como espacio de escucha, prueba y criterio.

Allí se confirma una verdad esencial: cuando hay excelencia real, el cliente la reconoce.

Una marca con esencia, no solo con técnica

La llegada al entorno digital no cambia la esencia.

El e-commerce se concibe como una boutique digital, donde la confianza es parte de la excelencia: probar antes de decidir, envíos y devoluciones gratis y sin letra pequeña y con un trato humano con respaldo tanto digital como físico con su tienda física en Cartagena.

Puro Nicho no nació de recuerdos, de inconformismo y de un propósito compartido por definir un estándar propio. El Extrait de Parfum.

Puro Nicho

Inigualables por esencia. Eternos por excelencia.

Esta es nuestra historia. Y también puede ser el comienzo de la tuya.